El peyote, el cactus
divino de los nativos mesoamericanos del norte, se localiza en los alrededores
de Real de Catorce, en el Estado de San Luis de Potosí (México).
Los huicholes de la Sierra Madre Occidental (hoy en los Estados de Nayarit y parte
de Jalisco) realizan cada año y desde tiempos inmemoriales peregrinaciones
a esta zona, a la que llaman "Wirikuta" para recolectar esta planta.
El peyote, de alrededor de 5 cm. de diámetro y que apenas sobresale del
suelo, es redondo, de color verdiazul, con una leve depresión en el centro,
de la que radian nueve surcos; estas nervaduras, entre los surcos, tienen pequeños
racimos de los que crecen pelos, pero no espinas. Su mayor parte permanece oculta
en el suelo: una enorme raíz en forma de nabo.
Los religiosos
españoles se referían a esta planta como "güisqui seco",
"hierba divina", "raíz del diablo" o "medicina
de Dios". Los botanistas la conocen como Lophophora williamsii.
Esta planta, para muchos nativos norteamericanos, conlleva la habilidad de abandonar
la existencia física para comunicarse con los espíritus, y "alcanzar
la plenitud".
¿Qué
hay en el peyote que causa tales inusuales efectos?¿Puede la medicina
moderna aprender algo del uso que los nativos norteamericanos hacían
del peyote para guarecer una extensa variedad de dolencias? ¿Tiene alguien
el derecho legal de usar drogas o sustancias controladas en sus ceremonias religiosas?
Considerado un clásico imprescindible sobre el amplio universo que rodea
al peyote, Peyote. El cactus divino, se presenta por primera vez al lector
de habla hispana.
Escrito con pasión,
objetividad y evidente ánimo multidisciplinar, Edward F. Anderson ahonda
en la historia, los usos religiosos pasados y presentes, la etnobotánica,
la farmacología y la situación legal de la planta sagrada de la
Iglesia Nativa Americana, el famoso Lophophora williamsii.
Edward
F. Anderson
(1932-2001). Fue investigador del Research Botanist del Desert Botanical Garden,
Phoenix, Arizona. Fue presidente de la International Organization for Succulent,
miembro de la Cactus and Succulent Society of America, así como de la
Linnean Society, Londres. Además, Anderson fue profesor emérito
del Whitman College, donde impartió clases de biología durante
30 años. En 1998 el Principado de Mónaco le concedió el
prestigioso Cactus d'Or por su excepcional dedicación a la investigación
de los cactus. Entre sus publicaciones destacan Peyote: El cactus divino,
Plants and People of the Golden Triangle, y Threatened Cacti of Mexico. También
publicó numerosos artículos en revistas especializadas durante
sus más de 45 años de investigación sobre el cactus.